
A partir de la incorporación de dos nuevos sistemas de georradar, la Ciudad de Buenos Aires está realizando el mapeo del subsuelo. Uno de estos radares se opera manualmente y el otro es traccionado por un vehiculo diseñado especialmente para la tarea.El Ministerio de Desarrollo Urbano ha creado el SIDIAU -Sistema Informático de Obras de Infraestructura y Arquitectura Urbana- , con el objeto de construir una base de datos pública que almacenará y centralizará toda información técnica referida a las instalaciones existentes, así como las obras ejecutadas o en ejecución, que afecten directa o indirectamente el espacio público de la Ciudad de Buenos Aires.
El georadar es un sistema complejo y tecnológicamente avanzado, que funciona a partir de impulsos electromagnéticos disparados en superficie y capaces de indagar los terrenos con notable detalle, hasta profundidades de aproximadamente 30 metros, dependiendo de factores tales como la composición o humedad del suelo.Los trabajos de prospección arrojan perfiles o cortes verticales del subsuelo, permitiendo:
- Obtener estratigrafía del terreno.
- Detectar la existencia de elementos soterrados, materiales metálicos, basamentos de cemento, tuberías, cables, etc.
- Pérdidas de líquidos de ductos y otras anomalías.
- Huecos y remociones recientes en el terreno.

El trabajo realizado por el Equipo Posicionamiento, consiste en el levantamiento topográfico de las grillas de relevamiento mediante la utilización de Estación Total y GPS.
La elección del tipo de instrumental utilizado para la medición, responde a los diversos tipos de metodologías de relevamientos definidos por el equipo de Mapeo de Subsuelo a través de la definición de 8 tipos de procedimientos de relevamiento, todos ellos testados en función de la particularidad del área de prospección. Por ello, la utilización de GPS en el relevamiento con el Georadar tridimensional, en un ámbito urbano como la Ciudad de Buenos Aires, se encuentra sujeto a la constelación de satélites y la disponibilidad de la señal de radio, dadas las interferencias por la edificación en altura y el arbolado urbano.
El trabajo realizado por el Equipo Relevamiento, consiste en el levantamiento de la información del subsuelo con el equipo de Georadar, mediante la planificación de la prospección y definición de de las grillas de relevamiento.
La interpretación de la información recopilada con Georadar, comprende una serie de procedimientos y secuencias de filtrado mediante diversos tipos de software específicos, en función del tipo de Georadar utilizado ya sea para levantamientos del subsuelo tanto bidimensionales o tridimensionales, tendientes a la detección de anomalías subterráneas.
Estas aplicaciones y procedimientos desarrollados por el área de interpretación de la información, posibilitan el procesado de los barridos, la incorporación de las coordenadas provenientes del levantamiento topográfico, para la posterior interpretación y análisis de la información para así detectar las anomalías por medio de la generación de vectores georreferenciados en un sistema de proyección conocido.
Relevamientos actuales:
